Kemono Friends: La historia de Grape-kun, el pingüino otaku que se enamoró de una “waifu” de cartón

Nuestro colaborador "Komori-kun" nos relata la agridulce, pero conmovedora historia del pingüino que volvió a encontrar el amor en una chica anime tras una terrible decepción.

image internalGrape-kun fue un pingüino de Humboldt que se enamoró de una figura de cartón de Hululu, un personaje del anime Kemono Friends./Fuente: Tumblr.

Por "Komori-kun".

Este 2020 se cumplieron tres años tras la partida del protagonista de una de las más particulares y conmovedoras historias de amor animal en este mundo. Se trata del agridulce drama estelarizado por Grape-kun, un pingüino de Humboldt que se enamoró de un personaje de anime. Este es un cuento que nos recuerda que tan ilógico y enigmático es el amor, incluso entre los animales.

Grape-kun nació en 1996, en el parque zoológico Hamura de Tokio. Su nombre es alusivo a la banda púrpura que le colocaron en una de sus alas para identificarlo. Con el pasar del tiempo se emparejó con el pingüino hembra Midori y ambos tuvieron un polluelo que fue bautizado Hanpen. Posteriormente, Hanpen fue elegido para ser trasladado a otro zoológico.

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La situación de la pareja cambió drásticamente cuando, en el 2007, se mudaron de Hamura al zoológico Tobu, ubicado en la prefectura de Saitama. Tres años después de instalarse en su nuevo hogar, Grape-kun cayó enfermo y fue aislado del grupo para recibir tratamiento. Durante su ausencia, Midori se interesó en un pingüino más joven llamado Denka e ignoró completamente a su antigua pareja una vez se reincorporó a su colonia. Se sabe que muchas veces los pingüinos de Humboldt forman parejas para estar juntos de por vida, pero este no fue el caso de Grape-kun. El desplante de Midori y el rechazo de su colonia causaron que cayera en depresión (dejó de comer al punto que tuvieron que alimentarlo manualmente) y se resignó a estar alejado de su grupo.

La situación de Grape-kun parecía no tener remedio, hasta que algo asombroso sucedió: en abril del año 2017, el zoológico de Tobu organizó un evento especial en colaboración con el anime Kemono Friends. Como parte del evento, varias figuras de cartón de los personajes del anime fueron colocadas en los diversos hábitats de los animales. Muchos de ellos las ignoraron, pero Grape-kun se encariñó con la figura de Hululu, una chica vestida con un atuendo que emulaba la apariencia del pingüino de Humboldt.

Los guardianes del zoológico se quedaron atónitos cuando comprobaron que Hululu le había devuelto las fuerzas al una vez apático pingüino. Grape-kun trepaba las rocas para sentarse junto a Hululu, le dedicaba bailes de cortejo y chapoteaba alegremente cuando bajaba a bañarse a la piscina de su hábitat ante la ausente mirada de su amor platónico. Grape-kun recuperó su apetito y empezó a comer por su cuenta. Además, el rechazo de su colonia ya no le afectaba, pues toda su atención estaba depositada en Hululu.

La noticia del pingüino enamorado se esparció rápidamente gracias a las redes sociales, y se convirtió en un fenómeno que atrajo a varios visitantes curiosos a visitar el zoológico para presenciar a la peculiar pareja. Tras terminado el evento, el zoológico decidió mantener la figura de Hululu en el hábitat de Grape-kun para evitar que vuelva a ser presa de la depresión, algo que fue ampliamente celebrado por los fanáticos de la famosa dupla. En mayo del 2017, la seiyuu de Hululu, Chikuta Ikuko, visitó el zoológico para ver a Grape-kun. Curiosamente, el pingüino no se mostró muy interesado en su invitada en contraste con el afecto que demostraba al personaje que la joven seiyuu encarnaba, algo que muchos reconocieron como auténtico amor otaku.

En octubre de ese mismo año, la salud de Grape-kun se deterioró seriamente. Ya había alcanzado la edad límite de su especie: los 20 años de edad. El pingüino fue retirado de su hábitat para recibir cuidados intensivos, en compañía de Hululu para mantenerlo tranquilo. Lamentablemente, su salud decayó aún más, y el 12 de octubre se emitió la noticia de su fallecimiento. A pesar que muchos pingüinos mueren sufriendo a causa de problemas respiratorios, Grape-kun partió en paz y acompañado en su lecho por su amada inmortal, Hululu.

El mundo rindió homenaje a Grape-kun. Las redes sociales se inundaron con mensajes de luto, trabajos artísticos, fotos y vídeos del inseparable dúo conformado por Grape-kun y Hululu. En el zoológico de Tobu, los guardianes erigieron un altar donde los visitantes dejaron crisantemos blancos, poemas, dibujos y otros presentes para despedirse del romántico pingüino de Humboldt.

El último homenaje que aún perdura en el hábitat de Grape-kun vino de parte del mismo artista del anime Kenomo Friends, Mine Yoshizaki. Cuando supo de la muerte del pingüino, decidió inmortalizar a la pareja dibujándolos juntos y sonrientes. Tanto Hululu como Grape-kun llevan unas bandas púrpuras (las mismas que inspiraron el nombre del pingüino enamorado) que simbolizan sortijas de matrimonio. El zoológico convirtió la ilustración en una figura de cartón y está colocada en el hábitat que una vez Grape-kun y Hululu compartieron todo ese tiempo.

En donde estarán, juntos e inseparables, por muchos años.

Siempre.

Twitter: https://twitter.com/kun_komori