La anorexia se apoderó de ella en su adolescencia, se recuperó y ahora luce increíble [FOTOS]

La historia de Fiona Chrystall es uno de los casos más impactantes de Anorexia. En su adolescencia llegó a pesar 30 kilos, pero se recuperó y ahora es toda una deportista.

Hoy en día, temas como el peso y la apariencia física ya no deberían ser motivos de depresión para los jóvenes, sin embargo, aún es motivo de bullying no solo en los colegios, sino en los círculos de amigos y familiares, lo cual es alarmante.

Ante esto, conocer testimonios de personas que sufrieron y enfrentaron las consecuencias del bullying resulta primordial para evitar que más personas cometan el mismo error de escuchar a quienes no deben.

La anorexia es una de las terribles secuelas que las burlas y críticas de otros provocan y esto lo vivió en carne propia Fiona Chrystall, quien en su adolescencia no comía casi nada.

Tan solo mojaba una galleta de Weetabix, un cereal semejante al trigo triturado, con agua hirviendo y eso era todo su desayuno. Por la tarde, "comía" exactamente lo mismo. Y eso era todo durante el día.

En esa época, pesaba tan solo 30 kilos. Siete veces paró en el hospital en donde tenían que alimentarla con sondas y los doctores le decían a su familia que se prepararan para lo peor. Su anorexia crónica llevó a los médicos a decirle a su madre que era una causa perdida. 

¿Pero qué motivó que llegue a tal estado? Pues, resulta que de niña ella era algo robusta, lo cual era un ‘pecado’ para su madre, quien le decía que en su familia no habían ‘gordas’, lo cual llevó a la pequeña Fiona a sumergirse en una depresión que poco a poco la alejó de la comida. Afortunadamente, a los 18 años se dio cuenta de que estaba en el camino incorrecto.

Así, Fee, como le dicen de cariño, llegó por casualidad a la disciplina que le salvó la vida: la lucha de artes mixtas. Al entrar a la universidad, tomó una clase y "sentí que eso era para mí", confesó en una entrevista.

“Ahora me enfoco en ser fuerte, estar en forma y saludable, en lugar de parecer un esqueleto. Todavía tengo estos pensamientos, pero en un lugar donde puedo lógicamente luchar contra ellos", dijo para CNN en Español.

De esta manera, Fiona ha querido convertirse en un ejemplo para los demás. Por ello, a través de su cuenta de Instagram, ha compartido fotos de su antes y después, donde luce increíblemente atlética.

Hoy, a sus 26 años de edad, Fiona es un ejemplo para las personas que padecen anorexia: "Hice que mucha gente me enviara fotos y donaciones. Esto es un poco loco, pero se trata de la conciencia sobre la enfermedad. ¡Entre más conciencia, mejor!", contó.

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