Se dedicaron a reforestar una selva durante 26 años y los resultados son asombrosos [VIDEO]

Una pareja de esposos compró un árido terreno de más de 100 hectáreas en un bosque seco de India, y tras dedicar 26 años de su vida reforestándolos hoy es un gran santuario que alberga la vida de cientos de especies.

“Nunca he sentido tanta felicidad con otra cosa que haya hecho en mi vida”, confiesa Pamela Malhotra, quien, junto a su esposo, Anil Malhotra, dedicaron 26 años de matrimonio a la reforestación de un bosque seco que compraron hace más de dos décadas en la India, y por el que muchas personas los criticaron por invertir su dinero en un terreno árido y sin alguna esperanza de vida vegetal.

No obstante a las críticas de los demás y al enorme trabajo que tenían al comprar más de 100 hectáreas de terreno árido Pamela Malhotra y su marido Anil Malhotra dedicaron 26 años de esfuerzo y trabajo en la reforestación de este terreno que ahora es un gran santuario de fauna privado en India, donde abundan cientos de especies.

Hoy en día, SAI Sanctuary, como se llama este espació de vida natural, tiene más de 121.000 hecatáreas de terreno que dan hogar a más de 200 especies amenazadas de plantas y animales, incluyendo elefantes asiáticos y tigres de Bengala.

“Cuando llegamos aquí al principio, la mayoría de tierras que nos habían vendido estaban abandonadas”, señala Pamela, y agrega que su sueño siempre fue tener un santuario para albergar la vida de muchas especies.

“Siempre había sido nuestro sueño tener un santuario privado para la vida silvestre donde estuvieran protegidos. La gente pensó que estábamos locos, pero estuvo bien”, contó Pamela a Great Big Story. “Campos abandonados de arroz, de café, de cardamomo. Estaba muy deforestado. Y llevó muchos años, mucho cuidado y mucha energía volver a replantarlo”, agregó.

Junto con la restaurada vegetación, muchas especies han llegado a vivir al lugar. Nutrias, leopardos, cobras, tigres y elefantes son algunos de los animales que ahora disfrutan de un refugio donde estar.

El santuario está en el distrito de Kodagu, una parte de la India que era 86% bosque en 1970, pero hoy, por desgracia, solo es un 16%.

 “Ambos sentimos gran alegría cuando paseamos por el santuario... Nunca he sentido tanta felicidad con otra cosa que haya hecho en mi vida.”, confiesa Pamela junto a su marido mientras pasean por el enorme bosque verde.

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