Warcraft 3: Reforged Review | El maltrato a un juego que lo cambió todo

Warcraft 3: Reforged llegó y tras una infinidad de polémica por fin pudimos poner nuestras manos sobre este esperado juego.

Análisis escrito Seiyi Kohayagawa.

El juego que lo cambió todo

La mayoría a los que les interesa este Warcraft 3: Reforged ya saben de qué trata y por qué hubo tanta expectativa; sin embargo, existen también hoy muchos jugadores de Warcraft 3 que nunca tocaron la campaña pues el juego era sencillamente la plataforma para acceder a Dota 1. Esto último dista mucho de ser real, Warcraft 3 es un juego con mucho corazón y con una invaluable influencia en la industria de los videojuegos contemporáneos y sobre todo, en la vida de toda una generación de personas.

Creo que puedo hablar en nombre de muchos de los que fuimos niños durante los principios de los años 2000 al decir que durante aquella época pasamos mucho más tiempo acompañados de Thrall, Arthas y Tyrande que con nuestros propios padres y amigos. Tal fue el impacto de este juego, ya que Warcraft 3 llegó y cambió todo: cambió el modo de jugar RTS introduciendo las unidades tipo héroe, cambió el género de estrategia con sus dinámicos gráficos en 3D, cambió a la comunidad otorgando una sencilla y poderosa herramienta que convertía a cualquier jugador con una buena idea en un desarrollador de juegos amateur y dicha influencia se nota aún hoy, 18 años después de su lanzamiento. Sin Warcraft 3, el mundo hoy sería un lugar muy distinto.

Sylvanas recibe un modelo único y es ahora un héroe con habilidades personalizadas.

El juego que traería de regreso al género RTS

En el año 2018, Blizzard lanzó un tráiler que encendió muchos sentimientos, ¡una remasterización de Warcraft 3! Finalmente, podríamos revivir en 4k las aventuras que nos acompañaron durante años con gráficos inclusive mejores que los de World of Warcraft. Pero la compañía no se limitó a mejorar lo estético, prometió más. Warcraft 3: Reforged tendría escenarios y campañas remasterizadas, una mejora sustancial de la interfaz de juego y el querido World Editor y lo más importante, mostró un tráiler de “La Matanza”, el icónico escenario de la historia de Warcraft en la que el Príncipe Arthas pierde su humanidad con una cinemática in-game con animaciones únicas y sincronización de labios. Fue ese el momento en que Blizzard cometió su principal error, prometer más de lo que podía ofrecer en realidad. 

28 de enero del 2020, tras un retraso en su fecha de lanzamiento y una extensa fase de beta cerrada, Warcraft 3: Reforged salió al mercado y se estrelló en el suelo como si de un dirigible goblin se tratase. Reforged se convirtió en la comidilla de los usuarios de las redes sociales, indicando que no se podían jugar mapas custom, el sistema multijugador estaba inoperativo, que el juego tenía problemas de rendimiento y muchas otras cosas más. ¿Es cierto todo esto? Blizzard Entertainment tuvo la gentileza de cedernos una copia del juego y lo he comprobado por mi mismo.

 

De regreso a la tercera guerra

En primer lugar, cabe destacar el fino trabajo de los modelos del juego, el estilo gráfico se aleja muchísimo de la tonalidad “cartoon” del Warcraft 3 original y es inclusive más realista que la de World of Warcraft y Heroes of the Storm. Antes del lanzamiento, tuve la oportunidad de hablar con Matt Morris y Kaeo Milker, desarrolladores del juego y me indicaron que personajes como Detheroc, Uther y otros que compartían modelo con sus contrapartes “genéricas” en los mapas multijugador, tendrían modelos únicos. Por ejemplo, cuando invocas a un Paladín en las partidas online, recibirías de manera aleatoria a un modelo diferente de entre todas las variaciones. Esto último finalmente terminó siendo falso, hice múltiples pruebas en los modos multijugador y en el World Editor recibiendo siempre el mismo modelo de Paladín. Una pena en realidad el haber sido desinformado por los mismos desarrolladores. Puedes leer la entrevista completa en este enlace.

Mannoroth vierte su sangre en una fuente para corromper al clan Warsong.

Los personajes tienen animaciones nuevas, ahora los modelos de los personajes moverán la boca cuando su cuadro de diálogo se muestre; por otro lado, al comenzar con la campaña de los Humanos de Reign of Chaos, apreciamos que Arthas puede caminar (es decir, no está obligado a “correr” siempre), agacharse, apuntar con el dedo y los mismos soldados rasos tienen animaciones de sentarse y pulir sus armas. En la confrontación final de esta campaña entre Arthas y Mal’ganis, estos muestran un set de animaciones y expresiones únicos.

El terreno, por otro lado no ha sufrido grandes cambios, los árboles han recibido nuevos modelos, sin embargo el suelo sigue viéndose muy similar al original, pese a que hora tiene ciertos detalles en 3D, por ejemplo, cuando una unidad pasa por encima de pasto alto, este se aplasta.

Por otro lado, los diálogos en castellano y “español latino” han sido totalmente recreados. Sin embargo no se han traducido los nombres compuestos por palabras en inglés como “Stormrage” o “Frostmourne”, tal como se hizo en World of Warcraft. Haciendo uso de los ejemplos anteriores, en WoW se tradujeron como “Tempestira” y “Agonía de Escarcha”, en Reforged mantuvieron los nombres originales; encontré esto favorable desde un punto de vista  personal.

"Stormrage" no ha traducido.

Adiciones y muchas sustracciones

Ya hablé de lo que el juego añadió, pero toca hablar ahora de lo que removió. Lo lógico sería que una remasterización añadiese características, ¿pero quitarlas? Una “valiente” jugada por parte de Blizzard.

En mi época de modder de Warcraft 3, hacía uso extensivo de la función de juego offline para probar mis mapas, o sencillamente echarme una partida rápida contra la IA sin tener que conectarme a internet. Ahora sencillamente esa opción no existe. Junto con esa primera y fundamental característica, se encuentran ausentes los clanes, torneos automáticos, juego en LAN, el juego competitivo “escalonado” y varias características más, como que actualmente es imposible realizar algo tan sencillo como cambiar las teclas atajo del juego. Requieres de un programa de terceros para poder realizarlo.

Adicionalmente, los dueños del Warcraft 3 original, se vieron obligados a bajar un parche de 20 GB para poder jugar algo que estaba funcionando a la perfección. Los modos faltantes mencionados líneas arriba ahora están también ausentes en el Warcraft clásico.

 

“Perdí mi oportunidad, no la supe aprovechar”

Una de las mayores polémicas de este lanzamiento se debió al cambio de las políticas del World Editor, el creador de mapas y mods de Warcraft 3 que otrora dio nacimiento al extremadamente popular DOTA

Debido a lo flexible de la licencia, los desarrolladores de dicho mapa se asociaron con otras compañías, como el caso de Guinsoo con Riot Games, lo cual dió como resultado la creación de League of Legends y por otro lado tenemos a Icefrog y Eul, quienes ayudaron a desarrollar el mencionado DOTA para Valve. Ambos casos generaron millones de dólares en beneficios y  pese a que Blizzard intentó frenarle el carro a Valve en el lanzamiento de Dota 2, nada pudo hacer para beneficiarse de un producto nacido conceptualmente en Warcraft 3.

Para que esto no vuelva a suceder, se realizó un cambio en la licencia del World Editor, la cual estipula que todo juego realizado con dicha herramienta es propiedad intelectual de Blizzard, por lo que un caso de éxito como el de DOTA no volverá a repetirse. No gracias a Warcraft 3, al menos.

Anasterian Sunstrider, padre de Kael'thas, opone resistencia a Arthas en el asedio a Silvermoon.

Conclusión

En líneas generales, Warcraft 3: Reforged es exactamente el mismo juego que el de principios de los 2000, jugablemente entretenido y con una historia atrapante, sin embargo, todo lo que lo hace bueno y genial se debe al producto original. Lo único que suma Reforged a la ecuación son los modelos nuevos, podría decir que si tuviese que ponerle una nota al juego como producto en general, sería un 4/10. 3 puntos por el gameplay que ya existía desde hace 18 años y sólo un punto a favor por los nuevos modelos. 

Pero si tuviera que evaluar sólo las gestiones realizadas a dicha base, las promesas incumplidas, el pobre manejo de comunidad, los retrasos y la total falta de coherencia al momento de desear complacer (o no) al público, resultaría en que esta remasterización es un 2/10.

En efecto, el juego se disfruta, pero no gracias a su factor "Reforged" y más porque el juego original tiene un lugar muy especial en mi memoria. Sin embargo, este maltrato por parte de la desarrolladora no termina de dejar un gusto a desidia y a "cash grab".

Este análisis fue realizado con una copia provista por Blizzard Entertainment.

 

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