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El mejor anime del 2020: Buscando el nuevo Kimetsu no Yaiba

Nuestra colaboradora “Lolipocky” rememora a los candidatos a asumir el trono de Kimetsu no Yaiba que fueron emitidos durante un año tan complicado como 2020.

Jujutsu Kaisen se perfila como uno de los mejores animes de este año y en este artículo te explicamos el porqué./Fuente: MAPPA.

Jujutsu Kaisen se perfila como uno de los mejores animes de este año y en este artículo te explicamos el porqué./Fuente: MAPPA.

  • Redactor: Aweita
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  • 16 Dic 2020 | 3:44 h

Por “Lolipocky”

Ya es diciembre, y en mis oídos empiezan a retumbar de rincón a rincón los gritos de “Padoru Padoru!” sin contar como mi Facebook se ha llenado de amigos cambiando su foto de perfil por versiones chibis de ellos cantando esa bendita canción, y eso amigos míos, es una clara señal de que el fin (del año) está cerca. Pero bueno, a lo que voy, es que sin darme cuenta y en un abrir y cerrar de ojos el año se está terminando, y tristemente veo con desazón, de que ha sido un año terrible para el anime gracias a esta maldita pandemia, ya que salvando las típicas secuelas de Haikyuu!!, Golden Kamuy, RE: Zero o Kingdom, no ha habido ni un anime que cause al menos una pizca de revuelo o interés masivo en el mundo otaku, como en el 2019 lo hicieron Beastars o Jojo’s Bizarre Adventure: Vento Aureo. Y si, lo sé, esta maldita pandemia frenó en seco la producción masiva de series que Japón nos tiene acostumbrados, ya que de 50 animes por temporada, pasamos a tener a duras penas unos 20, y aunque esto intrínsecamente no sea algo malo, ya que prefiero mil veces calidad antes que cantidad,  lamentablemente los meses pasaban y no encontraba nada bueno con qué perder mi tiempo en mis momentos de ocio. Por eso decidí compartir con ustedes, mi ardua y difícil travesía por encontrar el Kimetsu no Yaiba del 2020, ¿lo habré encontrado?

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El año empezó con series algo interesantes, como el polémico Ishuzoku Reviewers que me enseñó que los límites de lo políticamente correcto no existe en el mundo del anime, y aunque si bien me divertí con los memes y discusiones en foros (sin contar que se volvió el mejor anime de la historia por unos días gracias a una campaña en contra de la censura que recibió la serie) el anime en si no era nada nuevo con respecto a otros ecchis más interesantes (y recientes) como Prison School, Shimoseka o Monster Musume. También pude ver Dorohedoro, un anime de acción muy adictivo, pero que tampoco sorprende, y la comedia de Eizouken ni wa Te Wo Dasu na! fue sin duda de lo mejor del primer trimestre, un anime hecho por el mejor director de anime que existe, Masaaki Yuasa, que logró hacer una gran comedia, que tristemente no es para todo el público, razón por la cual supe desde el principio, que no sería un boom en temas de rating.

El segundo trimestre  fue por lejos, el peor del año para el anime, ya que fue aquí donde atacó la pandemia, y si que golpeó duro, Appare-Ranman! El que venía siendo el mejor anime de esa temporada, se canceló por la cuarentena en Japón, y nos vimos privados por varios meses de esta gran serie de carreras, debido a esto, mis ojos se vieron obligados a dar un giro de 180 grados y prestarle atención al boom de la temporada Kaguya-sama, el típico anime de comedia romántica escolar, que si bien no es nada del otro mundo, es divertida y adictiva, gracias a sus gags cómicos y los divertidos personajes que tiene. Pero el que quiero resaltar, es la serie Arte, un anime del que no esperaba nada, y me sorprendió gratamente, ya que va del empoderamiento femenino, pero ejecutado de buena manera (No como los asquerosos remakes de Ghostbusters, Los Ángeles de Charlie u Hombres de Negro), el anime va de una chica del siglo XVI de  Florencia que quiere ser artista, pero ve como sus sueños pueden verse truncados gracias a la discriminación que sufre por el simple hecho de ser mujer. Buen anime, pero no causó el revuelo que se merecía, y la protagonista, ni siquiera fue considerada como la waifu de la temporada, pero en fin, sigamos.

Llegamos al verano en Japón, una temporada donde mi fe por encontrar el Kimetsu no Yaiba del 2020, se iban esfumando, sobre todo luego de aberraciones como Uzaki-chan, un anime sin nada de cosas buenas, salvo por tener a la waifu de la temporada (a veces los otakus se conforman con tan poco), y ni hablemos de los ecchis que salieron, animes como Dokyuu Hentai HxErosy Peter Grill to Kenja no Jikan me demostraron que hoy por hoy en este género, importa más el que tanto te atrevas a mostrar, que la originalidad al jugar con el concepto de erotismo, y me hizo ver con pesar que solo fue una glitch en la Matrix la existencia de la gran trilogía ecchi de los últimos años (Monster Musume, Prison School y Shimoseka). Pero bueno, no todo fue tan malo, al menos apareció The God of High School, la muestra de que cuando Crunchyroll se pone la pilas, puede ser un gran productor de animes originales, y no solo un buen inversor, Crunchy ha encontrado la fuente de  la vida eterna en las webtoons coreanas, y hasta donde sé, hay varios mangas de ese país que piensan adaptar a una versión anime, y espero ese sea el camino a seguir de esta plataforma de streaming si quiere competir de tú a tú con los animes originales de Netflix, así que… te perdono por esta vez Crunchy, pero mi kokoro aún no olvida tu altanería al presentar High Guardian Spice como el próximo Evangelion, para que al final solo resulte ser otro anime mas de chicas moe haciendo cosas sin importancia.

Y así amigos míos, es como llegamos al último trimestre del año, con la fe por los suelos y con mi alma a punto de traicionar mi esencia otaku, ya que no lo voy a negar, cometí el sacrilegio de buscar en las series 3D algo que me llenara (y lo encontré, gracias Gambito de Dama y The Boys, pero shhh es un secreto entre nosotros), pero decidí darle una chance más al anime, y así fue como, gracias a Kamisama, encontré lo que tanto estaba buscando, y aunque si bien me pasé todo el 2020 buscando el Kimetsu no Yaiba 2.0, encontré una joya que no tiene nada que ver con Kimetsu, pero que a su manera, es un gran anime que tengo que me veo en la obligación de recomendarlo, y no es más que otro que… Jujutsu Kaisen.

Si me conoces, lo cual estoy seguro de que no, sabrás que cuando se trata de ver shonens, soy un poco exigente y suelo pasar por alto una gran cantidad de series que a simple vista me parecen genéricas. Pero Jujutsu Kaisen, por otro lado, es sorprendentemente competente. Y si bien no es (ni intenta ser) un shonen revolucionario, su guión inteligente, aunque a veces cliché, lo compensa todo, claro, con el agregado de tener un cast de personajes agradables, logrando que todo funcione correctamente.

Jujutsu Kaisen trata de Itadori y como por diversas circunstancias, para sobrevivir, se ve obligado a comer un fragmento de un demonio llamado Sakuna, y ahora debe trabajar con un grupo de hechiceros para encontrar los fragmentos restantes y destruirlos. Y así, Itadori se embarca en el camino de cazar demonios con la intención de salvar a la mayor cantidad de personas posibles, para darles una vida pacífica. Y si bien no es la mejor historia posible, o la más original, tiene algo refrescante que logra atraparte, tanto en la construcción de su mundo como en su narración, sin contar los mensajes, temas y subtextos que se están explorando.

Como por ejemplo el motivo que mueve a nuestro protagonista, que a diferencia de otros shonens, como motivos más grandilocuentes como ser un Hokage, el Rey de los Piratas o la persona más fuerte del universo, Itadori solo quiere hacer algo bueno en este mundo antes de morir (literalmente), dime tu que meta más noble que esa. Y es justamente este matiz en su escritura, el que lo hace tan especial, y no se ve tan superficial o banal como los deseos de por ejemplo Goku o Vegeta, que solo quieren ser los más fuertes del universo.

En cuanto al aspecto técnico, está magistralmente elaborado, y MAPPA lo vuelve a hacer, con unos diseños muy llamativos y paisajes muy bien logrados, que junto a una gran dirección, elevan las peleas a niveles apoteósicos, con encuadres, coreografías de peleas y movimientos de cámaras que me recordaron por momentos a Kimetsu no Yaiba, y esto es algo que se logra ver desde el primer episodio. (Tengo la teoría de que los mejores animadores de MAPPA se centraron tanto en Jujutsu Kaisen que se olvidaron que también estaban animando Shingeki no Kyojin, pero esa es otra historia)

En conclusión, Jujutsu Kaisen es una agradable sorpresa para mí y nunca pensé que me gustaría tanto, y aunque hasta ahora la trama es algo lineal y típica de cualquier otro shonen, tengo mucha fe en que poco a poco la historia irá evolucionando. ¿Logrará alcanzar los niveles de éxito en la audiencia que Kimetsu no Yaiba? Lo dudo,  ya que su tono y temas son muy diferentes, y no trata los tópicos de un shonen de éxito de masas, pero genuinamente creo, que con el pasar de los episodios (que por lo que veo alcanzará los 500 capítulos con gran facilidad), y quizás dentro de unos años, Jujutsu Kaisen será considerado entre los mejores shonens de los últimos años. Así que tiembla Kimetsu no Yaiba, que ha llegado un fuerte competidor a tratar de quitarte el trono.

Si quieres ver un poco más a profundidad un análisis sobre este gran shonen, te dejo aquí un podcast hablando de este tema: https://open.spotify.com/episode/4WO1wrrDZH00cL4bvBOib3

Instagram: https://www.instagram.com/bunnygurumicrochet/