Mujer fue asesinada en la noche de Halloween

Su bebé se encontraba a su lado. Los asesinos la habían alimentado mientras la madre era atacada.

Halloween no es solo fiestas de disfraces e inocentes niños que llaman a las puertas diciendo “dulce o truco” en coro. El día de las brujas es el momento especial en el cual los cultos satánicos aprovechan para hacer sacrificios y rituales, no solo con gatos negros u otros animales, sino también con humanos.

 

Pocos conocen la historia de una joven chilena que fue asesinada en el condominio Los Viñedos de Vespucio. Algunos lo consideran el crimen perfecto, hasta la fecha no se ha hallado al responsable del terrible homicidio.

 

 

 

El 31 de octubre de 1995, Orietta Denisse Eludwig Venturini fue asesinada en su departamento. Diez puñaladas acabaron con su vida mientras su hija de dos meses dormía en la cuna.

 

Según las investigaciones policiales, el o los asesinos ingresaron al domicilio a las 9 de la noche. No forzaron la puerta, por lo que es posible que la propia víctima los dejó ingresar al tratarse de un conocido o contaban con una copia de la llave. Una vecina dijo haber escuchado gritos, pero al ser día de brujas no creyó que se tratara de un crimen, sino mas bien de los niños que pedían caramelos en la calle.

 

La madre de 39 años tenía 10 cortes en la espalda y una profunda incisión en la garganta que le causó la muerte. No había señales de lucha por lo que se supone que habría sido atacada por la espalda. Estaba desnuda y amordazada. Su manos atadas con una cuerda.

 

La bebé no sufrió daño alguno. El asesino o los asesinos se encargaron de que estuviera limpia e incluso la alimentaron. En el departamento faltaban documentos y joyas, los homicidas aprovecharon para robar la billetera y otros objetos de valor. La madre de Orietta llegó al día siguiente al departamento para almorzar. Usó su propia lave y descubrió la terrible escena.

 

 

 

Los policías no encontraron muchas evidencias sobre quién podría haber acabado con la vida de la madre. Había colillas de cigarro y huellas de zapato, pero no se encontraron huellas dactilares. En un inicio se sospechó de la expareja, Iván Aguilera, pues era beneficiado económicamente por la muerte de Orietta. Sin embargo, se comprobó que esa noche estuvo de fiesta en Temuco.

 

Otra persona de interés fue Juan Gómez, un trabajador agrícola quien estaba realizando obras en el condominio. Algunos testigos contaron haberlo visto merodeando fuera del block donde vivía la víctima y un documento emitido por el tribunal informó que el hombre tenía una copia de llaves del lugar a pesar de que no debería. Fue llevado a declarar ante la Policía y negó estar involucrado. Al no haber pruebas que lo colocaran en el lugar de los hechos a la hora del crimen, fue puesto en libertad.

 

Hasta el día de hoy no se sabe qué ocurrió la noche de brujas de 1995. La bebé falleció dos años después por una encefalitis viral. Pasó varios meses en estado vegetal antes de fallecer. En 1998 la madre de Orietta murió y a la prensa siempre le parecieron extraños los terribles acontecimientos que vivió esta familia.

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