Escándalo en el Vaticano: explotación sexual, mafia, intentos de asesinato y una menor desaparecida, Emanuela Orlandi

Una adolescente de tan solo quince años desapareció cuando volvía a casa. ¿Se sabrá por fin qué ocurrió con ella?

Restos humanos fueron encontrados dentro del Vaticano. La historia de terror de Emanuela Orlandi revive. ¿Podría tratarse de la quinceañera que desapareció hace 35 años?

 

“Mientras se ralizaban trabajos de restauración de un espacio anexo a la Nunciatura Apostólica en Italia, se encontraron fragmentos de huesos humanos”, comunicó el Vaticano. Las pruebas de ADN confirmarán si se trata de la hija de Ercole Orlandi, un funcionario de la Santa Sede que trabajaba directamente con el Papa Juan Pablo II.

 

 

 

Un 22 de junio de 1983, Emanuela Orlandi desapareció al salir de su clase de flauta en la basílica de San Apolinar. Una de las teorías dice que su secuestro fue hecho para lograr la liberación de Mehmet Ali Agca, quien dos años antes había intentado asesinar a Juan Pablo II. Los secuestradores se comunicaron en varias ocasiones con los familiares de la menor e intentaron negociar la salida de Ali Agca de la cárcel, pero nunca presentaron pruebas contundentes de que la adolescente seguía con vida.

 

 

Años más tarde, Enrique De Pedis, jefe del grupo mafioso Banda della Magliana, fue acusado por su examante Sabrina Minardi de haber secuestrado a la chica y que ella misma también había participado de este. Ella confesó en 2005 y en 2013 el fotógrafo Marco Accetti dijo haber sido cómplice del rapto y asesinato de Emanuela.

 

 

Según esta teoría, los mafiosos buscaban recobrar las grandes sumas de dinero perdido luego del préstamo al Banco del Vaticano hecho a través del Banco Ambrosiano de Roberto Calvi. Sin embargo, Renatino, como era conocido el jefe de la banda, nunca fue acusado formalmente pues murió en 1990 en las manos de antiguos colegas durante una emboscada.

 

 

 

El hermano de Emanuela, Petro Orlandi, lidera una campaña para descubrir qué ocurrió ese día y denuncia el silencio del Vaticano e incluso señala que es cómplice del secuestro. Se pensaba que los restos de la menor podrían estar en la Basílica de San Apollinare, donde descansa también De Pedis, pero cuando abrieron la fosa no encontraron los restos de Emanuela.

 

 

Por último, el padre Gabriele Amorth, nombrado como jefe de los exorcistas de la Santa Sede, tuvo una teoría en la cual policías estaban involucrados. Él aseguraba que Emanuela fue víctima de un caso de explotación sexual. Uno de los policías estaba a cargo de reclutar chicas para las fiestas y según declaró al sitio Periodista Digital, estaba convencido que Emanuela fue víctima de ellos.

 

 

Según las primeras investigaciones, no se trata de un solo cuerpo sino que al parecer serían dos personas. Mirella Gregori de quince desapareció en mayo del mismo año y tal como con el caso de Emanuela, nunca más se supo sobre ella ni qué ocurrió. Su madre contó que llamaron a la puerta y su hija le avisó que era un amigo de la escuela y volvería pronto, pero nunca regresó.

 

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