Conoce el #FatYoga, disciplina de mujeres “gorditas” que busca romper con los estereotipos

La instructora de yoga, Jessamyn Stanley, busca romper con los estereotipos y presume en Instagram a sus alumnas de talla grande.

Como se sabe, el yoga es una disciplina física y mental que se originó en la India cuya característica principal es la maduración de la mente. Sin embargo, en las fotografías que se difunden en el mundo, la mujeres delgadas y de contextura pequeña son las que más resaltan gracias a su flexibilidad.

Pero la tradicional era de “flaquitas” parece estar viéndose sorprendida por una nueva tendencia que busca romper con los estereotipos. Etiquetadas bajo el hashtag de #FatYoga, un colectivo de féminas se imponen en la sociedad y buscan romper estereotipos con la disciplina del yoga que por años se asociaba a mujeres con cuerpo de bailarina clásica.

Yoga

Gracias a redes sociales como Instagram y Facebook, estas mujeres han marcado distancia de lo tradicional y son el ejemplo viviente de que no existe nada imposible. La instructora de yoga y activista corporal, Jessamyn Stanley, conocida en redes como “Fat Femme” comentó sobre los estereotipos en el mundo del yoga.

“El modelo de estudiante y profesora de yoga es una mujer blanca, de buen poder adquisitivo, delgada y educada de una forma muy tradicional. Esa no soy yo”, explicó la mujer afroamericana convertida en uno de los referentes del movimiento inclusivo con solo 30 años.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

This is everything #fatitude #fatyoga #fatyoganz

Una publicación compartida de FatYogaNZ (@fatyoganz) el

Con más de 36.000 seguidores en Instagram, Stanley, asegura que su fama se lo ha ganado a pulso, luego de sentirse excluida por una sociedad que no acepta cuerpos exhuberantes. Espera que más personas se unen a este movimiento y empiecen a desterrar de sus vidas el miedo a ser diferentes.

“Ser la persona más gorda de la clase puede hacerte sentir observada y juzgada, por lo que empecé a practicar en casa y a tomarme fotos para compartirlas en Instagram”, comentó.

Yoga

“Tiícamente, si eres una chica gordita y quieres hacer cualquier tipo de ejercicio, siempre van a querer que te cubras el cuerpo. Poder haber logrado que eso no me importe ser yo misma y vestir lo que se me antoje, se convirtió en un arma que me ayudó a cambiar mi vida”, finalizó.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

It probably wouldn’t seem like a big deal to most people, but lately I’ve been separating my thighs more than usual to make space for my stomach in several postures, but especially in downward facing dog. This requires that I separate my feet more than I would typically- it’s a bizarre adjustment for me because as I’ve deepened downdog over the years, I’ve found that my feet have gradually moved closer together, sometimes resting directly next to each other. But now, instead of working on “picture perfect alignment”, I’m getting to a place of comfort with finding “alignment that feels picture perfect in MY body.” And making this adjustment is BEYOND perfect- my hips are able to shift much higher, my spine gets much longer and the actual inverted element of the posture becomes waaaaaaaayyyyyy more sickening. And I wouldn’t have gotten to this good shit without accepting my stomach as a legit part of my body. Instead of treating it as an unwanted guest. I’ve been throwing so much shade at my stomach- for DECADES a bitch has been soooo shady. But the self-love and practice of compassion has turned a switch inside me. By accepting my stomach, I’m able to make space for it. I’m able to make space for who I really am in spite of who I CAN’T SEEM TO STOP THINKING I SHOULD BE. God damn. Anyway, the rest of these sun sal reps are on IG TV if you’re into that kind of thing. Shout out to @worthywomennc for my ‘Create Consent Culture’ T-shirt and shout out to @jbm2 for the chop inspo

Una publicación compartida de Jessamyn (@mynameisjessamyn) el

Yoga 

Te puede interesar

LO MÁS VISTO